Po eso, que después de pasarme todo el verano en calidad de pluriempleado (o pluriexplotado, según se mire), ahora le llega el turno a un nuevo pasito en mi carrera hacia el éxito: ahora soy buzonero pro!!
Vaaaale, ya sé que el curro en sí es una mierda, 4 horitas diarias andando a pleno sol. Pero si se mira por el lado bueno, no está tan mal: me voy a poné más negro que los cojone de un cricricritráncano (grillo común, y tan común en esto tiempos) y con las piernas como un berraco. Y además con una sustanciosa cantidad monetaria en mi “atelarañado” bolsillo. Y ello teniendo en cuenta la diversión de ver, cuando empiece la Universidad, qué es lo que mando antes al carajo, si los papeles o los estudios.....
Pero todo esto son tonterías comparado con los auténticos alicientes de mi profesión, los cuales se encuentran de puertas de la oficina adentro. Sí, damas y caballeros, mi jefa está que se rompe por la mitad. Cuando me preguntó si estaba dispuesto a realizar el trabajo, yo pensaba “dispuesto pa hacerte lo que tú quieras, miarma”, mientras hacía esfuerzos para cambiar esa respuesta por un escueto “Sí”.
Al día siguiente, de camino a la oficina, le preguntaba a Dios por qué está tan buena mi jefa, y qué mal ratito pasé cuando me estaba explicando el procedimiento, que no sabía adónde mirarle, si a los ojos (que por cierto los tiene preciosos también) o a las tetas...
Pero, iluso de la vida yo, no sabía que lo mejor aún estaba por llegar. Cuando salí del cuartucho que tenemos por almacén (y que mis dos compañeros buzoneros y yo tenemos por nuestro despacho), el cielo se abrió sobre mí, o al menos eso pensé, porque allí sólo había ángeles.
Sí, mis queridos amigos. Mis compañeras de trabajo están todas igual de buenas que la jefa, desde la recepcionista, mi queridísima Mari Ángeles, hasta mi “chica para todo” favorita, Mariló de mi alma. Como un tren, nenes. Aunque para mi gran desgracia sólo las veo al principio y al final de la jornada laboral. Por eso llego diez minutos antes y aplazo mi salida otros diez, jeje.
Pero lo mejor es que, como tengo a mi prima (que también es muy guapa, pero estaá comprometida, así que no os hagáis ilusiones, pringaillos, jajaja) infiltrada entre la plantilla, pues me tiene informado acerca de todos los detalles. ¡¡Es que no se puede ser un crack más grande!!
La verdad, nunca deseé tanto llegar al curro como ahora. ¡¡Si es que esto sólo son ventajas!! Además, mi amadísima jefa nos ha dicho que, transcurrido un tiempo, pondrá a uno de los buzoneros al cargo de las tareas de supervisión....... Desde luego, el que le toque en suerte lo va a flipar en colores. Y como el agraciado sea mi buen amigo Vidal, un cubanito sabrosón de y tantos años, éste se nos va al cielo de la alegría que le da.
En fin, que ya está bien de poneros los dientes largos. Supongo que esta es la recompensa que tiene el estar pluriexplotado todo el verano y el tener tratos de amistad favorable con el jefe gracias a tu prima, o como dirían en mi pueblo, un enchufe. Os mantendré informados. Hasta entonces, seguiremos trabajando... ¡¡a pico y pala, jaja!!